Limpieza del material de vidrio para cultivo celular
El material de vidrio para cultivo celular debe primero remojarse, luego lavarse y enjuagarse repetidas veces con agua de grifo y con agua de alta calidad, es decir, purificada mediante destilación, desionización u ósmosis inversa. Se debe prestar especial atención a la fuente de agua utilizada durante el proceso de lavado.
Por lo general, los caños de cobre son una fuente de iones metálicos tóxicos para los sistemas de cultivo celular. Para eliminar este problema, pueden reemplazarse por caños de plástico o de acero inoxidable que resulten adecuados.
Otra fuente de iones metálicos tóxicos puede ser el sistema de calentamiento de agua caliente que se utiliza en el lavado de las piezas de vidrio. Para resolver esto, se puede emplear un sistema separado de agua caliente revestido en vidrio, ubicado cerca del área de lavado de materiales de vidrio.
Una fuente de iones tóxicos de metal pesado que se ignora con frecuencia son los frascos de almacenamiento de medios, previamente utilizados para contener soluciones de tinción empleadas en microscopía electrónica, que poseen tetracloruro de osmio, acetato de uranilo o nitrato de plomo. Estos iones de metal pueden unirse fuertemente al vidrio y no se eliminan durante la limpieza a menos que se utilicen agentes de limpieza con ácido concentrado. Al guardar medios en los frascos, los iones de metal comenzarán a liberarse lentamente de la superficie de vidrio, provocando toxicidad celular. Se recomienda el uso de frascos descartables para guardar estas soluciones.
Por lo general, solo se recicla el material de vidrio de borosilicato. El vidrio común o el vidrio flint debe utilizarse solo una vez y luego se los debe descartar; el uso repetido del vidrio común puede provocar la lixiviación de los materiales tóxicos en las soluciones o cultivos. Es fundamental limpiar y enjuagar en profundidad el material de vidrio. Si un servicio central de lavado de piezas de vidrio no logra brindar la atención necesaria al material de vidrio para cultivo celular, entonces dicho material deberá lavarse en los laboratorios individuales.
El uso de material plástico descartable puede eliminar o reducir este problema en gran medida.
Limpieza de tubos para cultivo
Los tubos para cultivo previamente utilizados deben esterilizarse antes de la limpieza. El mejor método para la esterilización es mediante autoclave durante 30 minutos a 121°C (presión de 15 lb.).
El medio que se enfría y solidifica debe retirarse mientras los tubos están en caliente. Después de vaciar los tubos, lave con detergente y agua, enjuague profundamente con agua corriente, enjuague con agua destilada, coloque en una cubeta y deje secar.
Si los tubos se llenarán con un medio que se esterilice por autoclave, no tape los tubos hasta añadir el medio. Así, tanto el medio como los tubos se esterilizan en autoclave. Asegúrese de que las tapas puedan colocarse en autoclave. Las tapas que poseen revestimiento en papel no deben colocarse en autoclave.
Si los tubos se llenarán con un medio estéril, tape y esterilice los tubos en el autoclave o con aire caliente antes de añadir el medio. Corning también ofrece una amplia gama de tubos de vidrio y plástico descartables que eliminan la necesidad de limpieza.
Limpieza de pipetas
Coloque las pipetas con su extremo hacia abajo en un cilindro o frasco alto con agua inmediatamente después de su uso. No las deje caer dentro del frasco, dado que se pueden romper los extremos, quedando inutilizadas para mediciones precisas. Un disco de algodón o lana de vidrio en el fondo del frasco ayuda a prevenir la rotura de los extremos. Asegúrese de que el nivel de agua sea suficiente para sumergir la parte más grande o la totalidad de cada pipeta. Cuando sea conveniente, las pipetas deben escurrirse y colocarse en un cilindro o frasco con detergente o, si se encuentran demasiado sucias, en un frasco con solución para limpieza a base de ácido crómico. Después de permanecer en remojo por varias horas, o durante toda la noche, escurra la pipeta y enjuáguela con agua de grifo hasta remover toda la suciedad. Remoje las pipetas en agua destilada durante al menos 1 hora. Retire del agua destilada, enjuague, seque la parte exterior con un paño, quite el agua remanente y seque.
En los laboratorios que utilizan grandes cantidades de pipetas por día, es conveniente utilizar una lavadora automática de pipetas. Algunos de estos dispositivos, fabricados en metal, son bastante sofisticados y pueden conectarse mediante accesorios directamente al suministro de agua fría y caliente. Los que están fabricados en polietileno son más sencillos y se pueden conectar al suministro de agua mediante una manguera de caucho. Se pueden utilizar cubetas y frascos de polietileno para mojar y enjuagar las pipetas en solución de limpieza a base de ácido crómico. También pueden emplearse secadores metálicos eléctricos para pipetas.
Después del secado, las pipetas deben colocarse en un cajón libre de polvo. Se recomienda envolver las pipetas serológicas y bacteriológicas en papel o colocarlas en cubetas para pipetas y esterilizarlas en el esterilizador de aire seco a 180°C durante 2 horas.
Las pipetas que se emplean para la transferencia de material infeccioso deben tener un tapón de algodón en la parte superior antes de la esterilización. El tapón de algodón evitará que el material a medir ingrese accidentalmente al dispositivo de pipetas. Corning también ofrece una línea completa de pipetas estériles descartables de plástico y de vidrio listas para usar sin necesidad de su limpieza y esterilización posterior.
Limpieza de pipetas serológicas
Después de su uso, las pipetas serológicas se deben enjuagar minuciosamente con agua fría de grifo, agua destilada, alcohol o acetona.
Luego, se deben secar por aspiración. (No sople aire dentro de las pipetas, dado que esto condensará la humedad en el interior de las mismas).
Se debe emplear una solución de limpieza para remover partículas de sangre coagulada o suciedad. En algunos casos será suficiente un tipo de solución, mientras que otros casos requerirán un agente de limpieza más potente. Se recomienda llenar la pipeta con la solución de limpieza y dejarla reposar durante la noche. Se puede utilizar hipoclorito de sodio (lejía para ropa) o detergente. El peróxido de hidrógeno también resulta útil. En los casos difíciles, se puede emplear ácido nítrico concentrado. Quizás sea necesario aflojar algunas partículas con un alambre fino o hilo metálico. Tenga cuidado de no rayar el interior de la pipeta.
Siliconización del material de vidrio
La siliconización del vidrio produce una superficie hidrofóbica, lo que previene que las células y otros materiales se adhieran a la superficie del vidrio. La siliconización (también llamada proceso de silanización) del vidrio consiste en revestir la superficie limpia y seca del vidrio con organopolisiloxano altamente reactivo, que libera gases tóxicos en su reacción. El tratamiento siempre debe realizarse en una campana de extracción y con el equipo de protección personal adecuado de acuerdo con las instrucciones del fabricante.
Enjuague, secado y almacenamiento del material de vidrio
Es importante ser cuidadoso al enjuagar o lavar pipetas, cilindros o buretas, y evitar que las tapas caigan en la pileta de lavado o golpeen contra el grifo. La mayoría de las roturas se producen de este modo. Los tubos de ensayo, tubos de cultivo, matraces y otros artículos de vidrio deben colgarse con broches de madera para su secado, o se deben colocar hacia abajo en bateas para su secado al aire. Otra alternativa es colocarlos en cubetas y secarlos en horno. La temperatura de secado no debe superar los 140°C. (Nunca aplique el calor directamente sobre el material de vidrio vacío empleado para mediciones volumétricas. Dicho artículo debe secarse a temperaturas que no excedan los 80°C o 90°C). Antes de colocar los artículos de vidrio en la cubeta, recubra la base de la misma con una toalla plegada limpia o un paño limpio. Esto evita que la boca de los tubos se ensucie.
Deje secar las buretas, pipetas y cilindros en posición vertical sobre una toalla plegada. Proteja el material de vidrio del polvo. Para hacerlo, se recomienda colocar un tapón de algodón o corcho, o encintar con papel grueso la boca del recipiente, o colocar el material de vidrio en un gabinete libre de polvo.
Para almacenar, coloque los artículos en estantes diseñados especialmente para los mismos. Asegúrese de que no estén en contacto unos con otros para evitar daño mecánico involuntario. No coloque los artículos de vidrio sobre el borde de los estantes.
No almacene líquidos alcalinos en buretas o matraces volumétricos. Los tapones y las válvulas pueden atascarse.
Publicada originalmente en: www.corning.com
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